Los tipos de despido laboral

¿Quieres determinar el efecto de un despido laboral? Lo primero que debes hacer es distinguir de qué tipo se trata: improcedente, procedente o nulo.

En el caso del despido improcedente, no existe una causa que justifique este despido, puesto que no está contemplada por la ley o en el contrato firmado entre las partes. Por norma general, el empleado puede exigir una indemnización por dicho despido.

En un despido procedente, el despido se empara en alguna causa que la ley y, en su caso, el contrato firmado, considera suficiente como para resolver unilateralmente la relación contractual. El empleado no puede exigir indemnización, solo tendría derecho a esto si el despido es disciplinario.

El despido también puede ser nulo. En algunas legislaciones, como la española, se entiende por despido nulo, por ejemplo, un embarazo. En este caso, el empleado podría exigir su readmisión con efectos retroactivos, o bien una indemnización.

En otros casos se contemplan distintos sucesos, porque la ley entienda que hay una causa procedente, la cual da derecho a una indemnización, aunque sea algo menor que si el despido fuese improcedente. Este es el caso de aquellas empresas que están pasando por dificultades económicas y, por lo tanto, precisan reducir el número de sus empleados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*
*
Sitio web

*