Qué hay que saber de la ley de patentes (I)

El pasado 1 de abril entró en vigor la nueva ley española de patentes. Esta consta de 186 artículos estructurados en 16 Títulos, con 10 disposiciones adicionales, 6 disposiciones transitorias, una disposición derogatoria, 9 disposiciones finales y un Anexo. Esta ley sustituyó a la Ley 11/1986, que ha venido constituyendo el marco legal de referencia en cuanto a patentes y modelos de utilidad.

Algunas de los cambios más relevantes que implica la entrada en vigor de la “nueva” ley se refieren a aspectos de la tramitación de las solicitudes de patente una vez presentadas:

 – desaparece el “procedimiento general de concesión”, sin examen. El único procedimiento que reconoce la nueva ley para la concesión de patentes incluye el examen sustantivo de los requisitos de patentabilidad (novedad y actividad inventiva) una vez emitido el Informe sobre el Estado de la Técnica. Como consecuencia de este examen se podrá producir la concesión de la solicitud tal y como fue presentada, la concesión con modificaciones o la denegación por parte de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Uno de los objetivos es acelerar el procedimiento y con ello proporcionar al solicitante  elementos de decisión relevantes para la tramitación, por ejemplo para la extensión internacional.

– la ley de 1986 contemplaba la posibilidad de una oposición previa a la concesión. Con la nueva ley el sistema pasa a ser de oposición post-concesión con un plazo de 6 meses desde la publicación de la concesión. Se mantienen las observaciones de terceros que podrán presentarse una vez publicada la solicitud y referirse a cualquier aspecto relacionado con la patentabilidad de la invención.

– como consecuencia de lo anterior se modifica el régimen de recursos administrativos contra la concesión de la patente. Estos podrán interponerse por quienes hayan sido parte en el procedimiento de oposición y se dirigirán contra el acto resolutorio de la oposición.

En cuanto a la otra modalidad de protección, los modelos de utilidad, también hay diferencias notables:

– se equipara el estado de la técnica relevante con el exigido para las patentes en cuanto al requisito de novedad, eliminando la novedad nacional de la ley de 1986.

– se mantiene la exigencia para los modelos de utilidad de un nivel de actividad inventiva inferior al exigido para las patentes.

– se amplía el área de lo que puede protegerse como modelo de utilidad. Productos y sustancias químicos y composiciones que los contengan podrán acogerse a esta modalidad de protección quedando excluidas los métodos, procedimientos y usos así como las invenciones que tienen por objeto materia biológica y las sustancias y composiciones farmacéuticas, entendiendo por tales las destinadas a su uso como medicamento en la medicina humana o veterinaria.

– en cuanto a tramitación, no habrá examen sustantivo como en las patentes ni oposiciones post-concesión. Se mantiene la posibilidad de oposiciones previas. Se condiciona el ejercicio de las acciones de defensa del derecho a la obtención de un Informe sobre el Estado de la Técnica (IET).

Fuente: eldiario.es

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