¿Qué pasa si un testigo miente en el juicio?

Seguramente, alguno se haya preguntado alguna vez que pasa si un testigo miente en un juicio. La respuesta a esta pregunta la podemos encontrar en el artículo 459 de nuestro Código Penal, que regula el delito de falso testimonio.

Por lo que, si un testigo miente en un juicio estaría cometiendo un delito de falso testimonio, que puede llegar a ser castigado con penas de multas e incluso de prisión.

En aquellos casos en los que el falso testimonio se ha prestado en un juicio de carácter civil, la pena de prisión impuesta al testigo podrá oscilar entre los 6 meses y 2 dos años mientras que la multa será de 3 a 6 meses. Por otro lado, si el falso testimonio se ha prestado en un juicio penal, el testigo será condenado de 1 a 3 años de prisión junto con una multa de 6 a 12 meses

El delito de falso testimonio trata de proteger el buen funcionamiento de la Administración de Justicia, y tiene un carácter doloso ya que el sujeto es consciente de que está faltando a la verdad. Y es precisamente en este punto, en el dolo del testigo, en esa voluntad de faltar a la verdad, donde radica  la dificultad probatoria del delito.

Por último cabe decir que, el artículo 460 del Código Penal, castiga también el hecho de que el testigo cometa un falso testimonio de manera parcial, es decir, cuando sin faltar sustancialmente a la verdad, la alterase con reticencias, inexactitudes o silenciando hechos o datos relevantes de los que tenga conocimiento. Pues bien, para estos casos, la persona que preste el falso testimonio parcial será castigada con la pena de multa de seis a doce meses y, en su caso, de suspensión de empleo o cargo público, profesión u oficio, de seis meses a tres años.

Lo cierto es que antiguamente resultaba muy difícil probar que un testigo, un perito o un intérprete habían mentido en un juicio anterior, por eso las condenas por delitos de falso testimonio eran muy escasas. Sin embargo, el uso de las nuevas tecnologías permite la persecución de este delito con una mayor eficacia y consecuentemente un mayor número de sentencias condenatorias.

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