¿Se puede despedir a una embarazada en el marco de un despido colectivo?

La Abogado General Sharpston sostiene que la Directiva de maternidad protege a las trabajadoras “durante el período comprendido entre el comienzo de su embarazo y el final de permiso de maternidad”, aunque aún no hayan informado de su estado al empresario. La excepción que permite el despido de la trabajadora embarazada es aplicable tan sólo en casos excepcionales, no inherentes a su estado.

Por otro lado, la Directiva sobre despidos colectivos regula los despidos producidos en el marco de los despidos colectivos y define estos últimos como “los despidos efectuados por un empresario, por uno o varios motivos no inherentes a la persona de los trabajadores”.

Respecto a la interacción entre los dos instrumentos normativos, la Abogado General estima que las condiciones en las que se admite el despido de una trabajadora embarazada, a saber “casos excepcionales no inherentes a su estado admitidos por las legislaciones y/o prácticas nacionales”, no se puede interpretar en el sentido de que corresponden exactamente con la expresión “uno o varios motivos no inherentes a la persona de los trabajadores”.

En el contexto de la Directiva sobre despidos colectivos existen excepciones, las cuales corresponden al órgano jurisdiccional nacional comprobar en según qué casos el despido colectivo puede calificarse como excepción o no.

La Abogado General también considera que la Directiva de maternidad exige a los Estados miembros que ofrezcan a las trabajadoras embarazadas tanto protección contra el despido en sí (tutela preventiva), como protección contra las consecuencias de un despido prohibido que se ha llevado a cabo a pesar de todo (tutela reparativa). Así, la normativa española aplicable parece establecer que un despido ilegal es “nulo de pleno Derecho”. Es por esto que la normativa española parece que ofrece una tutela reparativa más que preventiva en cualquier caso, algo que no va en la línea de la normativa europea.

Por último, para que un preaviso de despido se ajuste a los requisitos previstos en la Directiva de maternidad, éste deberá llevarse a cabo formalizándose por escrito y puesto de manifiesto los motivos que justifiquen el despido inherentes al embarazo. En conclusión, y en el contexto de un despido colectivo, no cumpliría este criterio un preaviso de despido que se limita a exponer los motivos generales que justifican los despidos, así como los criterios de selección, sin explicar por qué es admisible el despido de una trabajadora embarazada, dado que las circunstancias específicas del despido colectivo en cuestión hacen de éste un “caso excepcional”.

Fuente: Cinco Días

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